Ordenanzas Contra la Discriminación


Hoy les dejo un análisis realizado por el amigo Wilfredo Ardito Vega de las 31 ordenanzas contra la discriminación aprobadas hasta la fecha.


En Abancay, las instituciones públicas dejan de impedir el ingreso a los ciudadanos que no portan DNI. En Sullana, un establecimiento que se reservaba el "derecho de admisión" recibe una advertencia de un grupo de vecinos. En Ayacucho, se abre un local para la comunidad gay, porque ya no teme las agresiones del Serenazgo.

En diversos lugares del Perú, las Ordenanzas municipales contra la discriminación vienen generando cambios concretos en la vida de los ciudadanos y se están convirtiendo en un fenómeno de carácter nacional.


Esta nueva normatividad procura enfrentar una realidad que hasta hace poco tiempo era sistemáticamente negada en el Perú: la discriminación, que en nuestro país no aparece como racismo o machismo aislados, sino como discriminación acumulada, es decir la misma persona sufre por varias causas de discriminación simultáneamente.


Probablemente, la falta de intervención por parte de las municipalidades peruanas se debía a que la discriminación era percibida como un fenómeno “natural”, no generaba mayor cuestionamiento a las autoridades que las diferencias entre las personas tuvieran como consecuencia situaciones de desigualdad. De esta manera, no llamaban la atención tampoco las prácticas discriminatorias que llevaban a cabo algunos establecimientos, ni era considerado prioritario evitar comportamientos racistas entre los propios funcionarios municipales.


En los últimos años, sin embargo, desde la sociedad civil se ha logrado generar una mayor conciencia de este problema a través de diversas denuncias, acciones mediáticas y trabajos académicos. Desde el gobierno central han surgido las primeras leyes que abordan la problemática de la discriminación y, más recientemente aún, los gobiernos locales comienzan a percibir como parte de su rol el promover condiciones de igualdad entre los ciudadanos.


De hecho, muchas Municipalidades ya desarrollan acciones con sectores vulnerables (niños, ancianos, discapacitados, víctimas de violencia familiar) y sus funcionarios empiezan a percibir que la discriminación es una de las causas más fuertes de la injusticia y el sufrimiento de las personas. Las personas discriminadas tienden a no denunciar los abusos que padecen y a percibir a las autoridades con temor y desconfianza.


Las acciones contra la discriminación que llevan a cabo las Municipalidades son especialmente importantes, por cuanto éstas se encuentran mucho más cerca de los ciudadanos y poseen la infraestructura y el personal necesarios para enfrentar mejor el problema. Por ello nos parece muy positivo que cada vez más Municipalidades se encuentren estudiando esta problemática y, seguramente, en los próximos meses se promulgarán nuevas Ordenanzas.




El texto íntegro del análisis lo encuentras aquí

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